miércoles, 2 de enero de 2008

ES CONVENIENTE HABLAR DE SEXO CON TU HIJO DESDE EL MOMENTO EN QUE ÉL EMPIECE A CONOCER SU CUERPO

Más tarde o más temprano tu hijo empezará a hacer preguntas sobre sexo. Algunos padres más modernos creen que cuando llegue el momento la discusión sobre el tema será fácil, que todo será una cuestión de ponerse a hablar. Todo parece muy fácil, pero cuando llegue la hora de la charla, seguramente en la mayoría de los casos, parecerá más complicado, tratándose de niños. ¿Si existe algún truco? Pues sí. El truco estar en mantenerse firme, jamás inventar o mentir, no evadirse de la pregunta, y no contestar más de lo que tu hijo pregunte. Lo ideal es hablarle de sexo en cuentagotas, es decir, a la medida de su curiosidad según la edad que tenga. Es conveniente hablar de sexo con tu hijo desde el momento en que él empiece a conocer su cuerpo y a nombrarlo. Para los niños es muy importante que cada parte de su cuerpo tenga un nombre y no un "apodo". Si se habla de cabeza es cabeza, de mano es mano, de pene es pene, de nalga es nalga y así siempre. Evita darles otros nombres para que el niño no se sienta confundido. Otra ventaja de charlar con los hijos sobre sexo es aumentar la intimidad y la afectividad entre ambos, abrir caminos para que se pueda discutir en casa sobre todo y dar al niño la seguridad de que piense que "voy a preguntar a papá y a mamá porque ellos siempre me contestan".
LAS PREGUNTAS DE LOS NIÑOS SOBRE EL SEXO
Las preguntas que los niños más hacen a los padres y algunas sugerencias de respuestas:¿POR QUÉ SOY DISTINTO A MÍ HERMANITA?
A partir de los dos años, y en algunos casos hasta antes, los niños y niñas notarán sus diferencias al buscar conocer sus propios cuerpos. En este caso, lo mejor es decirle que un niño es distinto de una niña y que él no se preocupe porque todos los hombres son distintos de las mujeres. Para un niño pequeño esta respuesta es suficiente.
¿DE DONDE NACÍ YO?
Esta es una pregunta que suelen hacer los niños a partir de los cuatro años de edad. Los niños saben que las frutas vienen del mercado, que las galletas vienen del supermercado, y los juguetes de las tiendas, y por eso quieren saber de donde han venido. En este caso, limítese a decir que él vino de los papás.
¿POR QUÉ LOS NIÑOS HACEN PIS DE PIE Y LAS NIÑAS SENTADAS?
Es lo mismo que preguntar el por qué los niños cambian el pañal por los calzoncillos y las niñas por las braguitas. No hay mucho qué explicar. Explique el concepto de la diferencia. Que los niños y las niñas son distintos físicamente y que también se difieren en la forma de vestir. Las niñas llevan vestido, y los niños llevan más pantalones, entre otras cosas. ¿CÓMO SALÍ DE DENTRO DE SU BARRIGA?
Dependiendo de la edad que tenga el niño, la respuesta debe ser dada de una forma más o menos clara. Si el niño es muy pequeño, limítese a decir que él salió de la barriga y nada más. Pero si con eso el niño no se siente satisfecho y notas que puede entender porque ya es un poco mayor, dile que él salió por uno de los tres agujeritos que tienen las mujeres. Uno es para salir la caquita, el otro para orinar, y el otro para salir el bebé. Con eso, seguramente, el niño se sentirá satisfecho y no te preguntará nada más. Más importante qué responder a su hijo cuando surjan las preguntas sobre la sexualidad, es la actitud que tendrás al contestarlas. El tono de la voz, la seguridad en las informaciones, el hecho de estar o no tranquilos, todo eso es captado por el niño en forma de información.

MEDIDAS PREVENTIVAS CONTRA LA PEDERASTÍA INFANTIL

Prevenir el abuso sexual infantil es una tarea dificil para los padres, cuidadores, y la sociedad en general, aunque que todos debemos estar involucrados en ello. Los padres y demás adultos cercanos al niño, antes de saber el grado de equivocación con el que hacen las cosas, han de tener la oportunidad de hacerlas bien. Los padres a menudo ignoran el modo en el que han de enfrentarse al cuidado de sus hijos y sus necesidades lo que hará que el niño sea un aprendiz a través de ensayos y errores. Antes de considerar medidas preventivas más directas, los padres deben primero promocionar el buen trato a los niños. Es decir, reconocer al niño como persona y sus derechos, respetar el desarrollo evolutivo del niño, establecer empatía y comunicación efectiva con él, crear un vínculo afectivo e interactivo, y resolver sus problemas de una forma positiva y no violenta.
MEDIDAS PREVENTIVAS CONTRA LA PEDERASTÍA QUE LOS PADRES PUEDAN TOMAR HACIA SUS HIJOS
- Diga a los niños que "si alguien trata de tocarte el cuerpo y de hacerte cosas que te hacen sentir raro, dile que NO a la persona y que se lo cuente enseguida.
- Enseña a los niños que el respeto a los mayores no quiere decir que tengan que obedecer ciegamente a los adultos y a las figuras de autoridad. Por ejemplo, no les diga "siempre tienes que hacer todo lo que la maestra o el que te cuida te mande a hacer."
- Apoya a los programas profesionales del sistema escolar local para la prevención.
- Habla claro con tu niño o niña sin tabúes ni prejuicios sobre los temas de la sexualidad.
- Educa a tu hijo sobre la sexualidad desde la edad preescolar, en la educación formal y no formal.
- Explícale la diferencia entre una expresión de cariño y una caricia sexual.
- Escucha sus dudas y responde a sus preguntas con sencillez y serenidad.
- Demuéstrale confianza para que exista una mejor y mayor comunicación.
- Deposita confianza en el niño si te comunica que está en riesgo de ser abusado sexualmente
- Demúestrale aún más su cariño y afecto.

jueves, 27 de diciembre de 2007

PUEDE SURGIR A CAUSA DE CAMBIOS IMPORTANTES EN LA VIDA DEL NIÑO

La depresión que antes solo se diagnosticaba en personas adultas, está cada día haciendo sufrir también a los niños. Ya no son sólo los adultos los que se deprimen. La depresión infantil, según Cynthia Callahan, gerente de una clínica de orientación infantil, en Madera, puede surgir a causa de "cambios importantes y estrés", como resultado de la pérdida de los padres, un divorcio, o problemas familiares, etc. Aproximadamente el 5 por ciento de los niños de la población general padece de depresión en algún momento. Los niños que viven con mucha tensión, que han experimentado una pérdida o que tienen desórdenes de la atención o de la conducta, o discapacidades en el aprendizaje, o aún problemas de salud mental, corren mayor riesgo de sufrir depresión.
¿Mí hijo tiene depresión?
Seguro que en algún momento de la infancia de su hijo, alguna madre se ha preguntado eso. Lo primero que hay que decir es que cada niño es único en su forma de ser. Hay que conocer muy bien al niño y saber lo que es realmente normal en su comportamiento. No hay que apresurarse a sacar conclusiones. Padres y profesores han de estar atentos cuando algún niño presente alguna de las siguientes características
- está continuamente triste, llorando con más facilidad
- pierde el interés por los juegos preferidos y por la escuela
- se aleja de sus amigos y de la familia- presenta una comunicación pobre
- se aburre y se cansa con facilidad
- presenta menos energía o concentración
- se queda irritable o demasiado sensible frente a pequeñas frustraciones, montando rabietas o berrinches con más facilidad.
- se le nota extremamente sensible hacia el rechazo y el fracaso
- expresa baja autoestima, depreciándose a ellos mismos
- elige "finales tristes" para sus cuentos y representaciones
- se comporta de una manera agresiva
- se queja constantemente de dolores tales como de cabeza o de estómago
- duerme demasiado o muy poco
- come demasiado o muy poco
- sufre una regresión, hablando como un bebé u orinándose en la cama
- habla de suicidio
- habla de escaparse de la casa
La depresión también afecta a los bebés
Con niños de hasta tres años, las señales para preocuparse empiezan cuando esos niños parecen tristes o decaídos aun cuando se les están consolando. Pueden, incluso, que se peguen desesperadamente a quien se ocupa de ellos o que dejen de comunicarse. La depresión en esos niños está casi siempre conectada con el cambio o pérdida de la persona responsable de su cuidado, o cuando quien les cuida no es capaz de responder a sus necesidades. La depresión en los bebé se ve reflejada en su estado anímico; lo que no quiere decir que el bebé llora porque está triste, sino que da la impresión de que está apático y sin ninguna iniciativa. En cuanto a las señales que manifiesta el bebé, está el hecho que no rechace los brazos de un desconocido, significa que algo pasa ya que lo normal es que el bebé tenga angustia por la separación de su madre y se ponga a llorar. Otra señal se muestra cuando el niño no siente deseos de llamar la atención, ya que a esta edad lo normal es que el bebé quiera atraer la atención de las personas que lo rodean. Las consecuencias que puede tener la presencia de un cuadro depresivo en el bebé son varias. Puede producir cierto retraso en el desarrollo como el inicio de la marcha más tarde de lo normal, el inicio del habla, tener problemas de sueño, somatizaciones frecuentes, enfermedades de tipo infecto-contagioso debido a una disminución de las defensas biológicas que permanecen más allá de todo cuidado, alteraciones en la alimentación que mantienen al bebé en un estado de decaimiento.
Qué se puede hacer en esos casos No ignore los síntomas de depresión Dé mas atención de lo normal a su hijo. Juegue con él y así le será más fácil hablar sobre sus problemas. Lea libros infantiles con temas relacionados, dibuje, pinte, construya un puzzle con su hijo. Debe dedicarle un momento especial y único y así, crear un ambiente más cercano y de confianza. Hágale preguntas y esté atento a las pistas Un niño en edad de escolarización primaria puede llegar a decir "soy tonto". No se trata simplemente de apoyarlos diciéndoles que no lo son, pregúnteles sobre el porqué piensa que es así, si pasó algo en la escuela, etc. El niño podrá contestar diciendo que todo es una porquería. Y entonces pregúntele qué es lo que le parece malo. Lo importante es indagar sobre lo que piensa el niño. El niño necesita de atención, del interés por su parte. Establezca y mantenga las rutinas El niño necesita sentirse arropado por una disciplina. Se sienten colaboradores y partícipes cuando se establece un horario para cada actividad. Los "límites" los piden él. Por ejemplo: no existe nada más cálido y lleno de afecto como leer un cuento antes de dormir, y ser bien arropado en su camita. De esta forma estarás diciendo al niño que los problemas no son culpa de ellos. Que todo continua como antes y que él es importante para ti. Esté atento por si el niño tiene estrés Es necesario reevaluar el calendario diario de actividades del niño. Pregúntese si tu hijo no está haciendo demasiadas cosas. Si no le estás sobrecargando de actividades. Puede que el niño se siente cansado y estresado. Tranquilice a su niño Nada mejor que mimarlos y a la vez averiguar sobre su rutina. Estar pendiente sobre el tipo de comida que más le gusta, si duerme toda la noche, si necesita de nuevas actividades y rutinas. Busque tratamiento médico en el caso de que su hijo empiece a aislarse, comportarse mal, o a hacer comentarios negativos sobre él mismo. Tendrás que confiar en su instinto. Si ves que su niño ha sobrepasado el límite de la normalidad, busque ayuda y apoyo medico. El diagnóstico y tratamiento temprano de la depresión son esenciales para los niños deprimidos. Comente el caso con el pediatra.

LOS NIÑOS NECESITAN LÍMITES. CÓMO EDUCAR CON DISCIPLINA A NUESTROS HIJOS

Una disciplina eficaz a la hora de aplicar los límites a nuestros hijos es lo más importante. Si nosotros presentamos una buena regla, nuestro hijo estará dispuesto a cumplirla porque lo que quieren ellos es agradarnos. No nos encontramos preparados para establecer los límites. Nos falta habilidad para hacerlo. Hablamos demasiado, exageramos en la emoción, y en muchos casos, nos equivocamos en nuestra forma de expresar con claridad y con demasiada autoridad. Cuando necesitamos decir a nuestros hijos que deben hacer algo y "ahora" (recoger los juguetes, irse a la cama, etc.), debemos tener en cuenta algunos consejos básicos:
Debemos tener objetividad Es frecuente oír de nosotros mismos y de otros padres expresiones como "Pórtate bien", "Sé bueno", o "no hagas eso" Las expresiones significan diferentes cosas para diferentes personas. Nuestros hijos nos entenderán mejor si hacemos nuestras normas de una forma más concreta. Un límite bien especificado dice a un niño exactamente lo que debe estar hecho. "Habla bajito en una biblioteca "; "Da de comer al perro ahora": "Agarra mi mano para cruzar la calle". Esta es una forma que puede aumentar substancialmente la relación de complicidad de su hijo.
Ofrezca opciones En muchos casos podemos dar a nuestros hijos una oportunidad limitada de decidir como cumplir sus "órdenes". La libertad de oportunidad hace que un niño sienta una sensación de poder y control, reduciendo las resistencias. Por ejemplo: "Es la hora del baño. ¿Lo quieres tomar con la ducha o en la bañera llena?"; "Es la hora de vestirse. ¿Quieres elegir un traje, o lo hago yo? Esta es una forma más fácil y rápida de decir a un niño exactamente lo que hacer.
Sean firmes En cuestiones realmente importantes, cuando existe una resistencia a la obediencia, nosotros necesitamos aplicar el límite con firmeza. Un límite firme dice a un niño que él debe parar con dicho comportamiento y obedecer a tus deseos inmediatamente. Por ejemplo: "Vayas a su habitación ahora" o "¡Pare!, los juguetes no son para tirar". Los límites firmes son mejor aplicados con una voz segura, sin gritos, y una seria mirada en el rostro. Los límites más suaves suponen que el niño tiene una opción de obedecer o no. Ejemplos de ligeros límites: "¿Porqué no lleva tus juguetes fuera de aquí?"; "Debes hacer las tareas de la escuela ahora"; " Venga a casa ahora, ¿vale?" e "Yo realmente deseo que te limpies". Esos límites son apropiados para momentos cuando se quiere que el niño actúe en un cierto camino. De cualquier modo, para esas pocas obligaciones "debe estar hecho", serás mejor cómplice de su hijo si les aplica un firme comando. La firmeza está entre lo ligero y lo autoritario.
Acentúa lo positivo Los niños son más receptivos en "hacer" a lo que les ordenan. Directivas cómo el "no" o "pare" dicen a un niño que es inaceptable pero no explica qué comportamiento le gustaría en cambio. En general, es mejor decir a un niño lo que debe hacer ("Habla bajo") antes de lo que no debe hacer ("No grite"). Padres autoritarios dan más órdenes "no", mientras los demás están propensos a aplicar el orden con el "hacer".
Se mantengan al margen Cuándo decimos "quiero que te vayas a la cama ahora mismo", estamos creando una lucha de poder personal con nuestros hijos. Una buena estrategia es hacer constar la regla de una forma impersonal. Por ejemplo: "Son las 8, hora de acostarse" y le enseña el reloj. En este caso, algunos conflictos y sentimientos estarán entre el niño y el reloj.
Explica el porqué Cuando una persona entiende el motivo de una regla, como una forma de prevenir situaciones peligrosas para sí mismo y para otros, se sentirá mas animado a obedecerla. De este modo, lo mejor cuando se aplica un límite, es explicar al niño el porqué tiene que obedecer. Entendiendo la razón para el orden ayuda a los niños a que desarrollen valores internos de conducta o comportamiento- una conciencia. Antes de dar una larga explicación que puede distraer a los niños, manifieste la razón en pocas palabras. Por ejemplo: "No muerdas a las personas. Eso les hará daño"; "Si tiras los juguetes de otros niños, ellos se sentirán tristes porque les gustaría jugar aún con ellos".
Sugiera una alternativa Siempre que apliques un límite al comportamiento de un niño, intente indicar una alternativa aceptable. Por hacerlo sonará menos negativo y su hijo se sentirá menos desaventajado. De este modo, te empeñas en decir "no sé si te gustaría mi pintalabios, pero eso es para los labios y no para jugar. Aquí tienes un lápiz y papel en cambio". Otro ejemplo sería decir "No te puedo dar un caramelo antes de la cena, pero te puedo dar un helado de chocolate después". Por ofrecerle alternativas, le estás enseñando que sus sentimientos y deseos son aceptables. Este es un camino de expresión más correcto.
Sea seriamente consistente Una regla puntual para una efectiva puesta del límite es evitar una regla repetitiva. Una rutina flexible (acostarse a las 8 una noche, a las 8 y media en la próxima, y a las 9 en otra noche) invita a una resistencia y se torna imposible de cumplir. Rutinas y reglas importantes en la familia deberían ser efectivas día tras día, aunque estés cansado o indispuesto. Si das a tu hijo la oportunidad de dar vueltas a sus reglas, ellos seguramente intentarán resistir.
Desaprueba la conducta, no el niño Es necesario que dejemos claro para nuestros hijos que nuestra desaprobación está relacionada a su comportamiento y no directamente a ellos. No les estamos rechazando. Lejos de decir "Niño malo" (desaprobación del niño). Deberíamos decir "No muerdas" (desaprobación de la conducta). En lugar de decir "realmente no puedo controlarte cuando actúas de esta forma", deberíamos decir, "Estas latas no están para tirar. Deben quedar en el estante del almacén".
Controla las emociones Los investigadores señalan que cuando los padres están muy enojados castigan más seriamente y son más propensos a ser verbalmente y/o físicamente abusivos a sus niños. Hay épocas en que necesitamos llevar con más calma, y contar hasta diez antes de reaccionar. La disciplina es básicamente enseñar al niño cómo debe comportarse. No se puede enseñar con eficacia si usted es extremamente emocional. Delante de un mal comportamiento, lo mejor es llevar un minuto de calma uno mismo, y después preguntar con calma, "¿que sucedió aquí?". Todos los niños necesitan que sus padres establezcan las guías de consulta para el comportamiento aceptable. Cuanto más expertos hacemos en fijar los límites, mayor es la cooperación que recibiremos de nuestros niños y menor la necesidad de aplicar consecuencias desagradables para que se cumplan los límites. El resultado es una atmósfera casera más agradable para los padres y los hijos

AYUDAS PARA EVITAR EL INSOMNIO INFANTIL

Las alteraciones del sueño en los niños es un problema mucho más frecuente de lo que se cree. Se estima que un 30% de los niños españoles sufre insomio infantil. Éste se caracteriza por la dificultad del niño para dormirse solo, tener un sueño superfiicial con despertares frecuentes por la noche y al final se resume en dormir menos horas de las que el niño necesita. Dormir un número de horas mínimo para cada edad se hace imprescindible para la maduración cognitiva del niño. El 90% de los casos de insomnio infantil se debe a la adquisición por parte del niño de hábitos incorrectos durante las primeras etapas de su infancia, como por ejemplo la flexibilidad de horarios por parte de los padres o la falta de afectividad por parte de éstos. Estos peques no padecen ninguna alteración psicológica ni ninguna enfermedad, simplemente tienen una alteración en sus ritmos biológicos por no haber adquirido un hábito correcto. A menudo se muestran más nerviosos durante el día y con falta de concentración, pero si el problema se corrige a tiempo, el niño volverá a tener un comportamiento normal. Es necesario interceptar pronto estos problemas ya que, en muchos casos, estas alteraciones pueden permanecer y estabilizarse en el adulto. Esto require un abordaje médico y psicológico temprano. En ocasiones, puede necesitar tratamiento farmacológico. Los casos leves se pueden remediar con modificaciones en las actividades del niño antes de dormirse, como por ejemplo, acostumbrarse a leerle un cuento cada noche en una habitación diferente donde el niño duerme, para que no se le haga imprescindible el cuento para dormir. Otras medidas son poner límites estrictos en la hora de dormir. El cuarto debe de estar a oscuras y tener una temperatura adecuada. El niño debe dormir siempre en su cama (nunca con los padres) y acostumbrarse a dormirse solo, sin tener que usar el chupete o un juguete, o sin tener que ser acunado, es decir, sin ayudas. No es aconsejable que vea la televisión o el uso de videojuegos justo antes de irse a la cama, ya que pueden excitarle y dificultarle conciliar el sueño. Es importante acudir a un especialista, si el problema persiste.

UNA CESÁREA SIN MOTIVO PUEDE PERJUDICAR LA SALUD RESPIRATORIA DEL BEBÉ

En algunas ocasiones hemos hablado de las cesáreas y del aumento de su práctica, son muchos los especialistas que indican que no son recomendables y mucho menos cuando no son necesarias. Ahora conocemos una investigación publicada en la revista electrónica British Medical Journal en la que nos muestran que una cesárea practicada sin motivo puede perjudicar la salud respiratoria del bebé. Según los especialistas, los riesgos de sufrir problemas respiratorios en el bebé se llegan a cuadruplicar comparando los partos vaginales con los partos realizados mediante cesárea. Realmente se desconocen exactamente cuáles son los motivos, pero los investigadores barajan algunas teorías y creen que posiblemente la carencia de actividad hormonal y todos aquellos cambios que se suceden durante el momento del parto son las causas responsables. En un parto normal, el organismo del futuro bebé reacciona ante la rotura de la membrana aumentando el nivel de catecolaminas (diversas sustancias como la noradrenalina, la adrenalina o la dopamina), estas sustancias son responsables de estimular la función respiratoria del bebé, algo que en un parto por cesárea puede no producirse. Para el nuevo estudio se tomaron los datos de unos 34.000 bebés que nacieron entre la semana 37 y la semana 41, se procedió al estudio de la salud respiratoria de cada uno, señalando qué bebés nacieron por parto vaginal o por cesárea. También se identificaron otros factores de riesgo que pueden provocar que la salud respiratoria del bebé sea alterada, como por ejemplo que la mamá fumara, bebiera alcohol, etc. Los resultados no dejan lugar a dudas, diversos problemas como la hipertensión pulmonar o el distrés (alteración aguda y severa de la estructura y función pulmonar secundaria) entre otros, aumentaban cuanto antes se hacía la cesárea. Son varios los estudios que muestran diversos riesgos para los fetos en los partos realizados mediante cesárea, toda la información debería servir para que las madres que desean tener a su hijo por cesárea se replantearan si merece la pena. Los especialistas indican que la cesárea debe realizarse solamente cuando existan razones médicas que impidan un parto natural y nunca por otros motivos. El personal sanitario ya está tomando nota, parece ser que por su parte se están reduciendo las cesáreas. Adelantar el parto por decisión propia no resulta beneficioso, se pone en serio riesgo la salud del bebé, algo que no creemos que deseen las madres para sus hijos.

martes, 18 de diciembre de 2007

DUDAS FRECUENTES EN LA PRIMERA SEMANA DE VIDA DEL RECIÉN NACIDO

A menudo, cuando por fin llega el momento tan deseado, y llegamos a casa por primera vez con nuetro hijo recién nacido en brazos, nos asaltan miles de dudas bastante comunes. Como ya se sabe, los niños vienen con un pan bajo el brazo, pero no con un libro de instrucciones. Es muy frecuente y normal tener mil dudas, hasta en madres expertas, siempre hay algo que olvidamos preguntar o que no nos explicaron. Además las recomendaciones van cambiando con el tiempo, muchas veces de un hijo a otro. Vamos a intentar solventar algunas de las preguntas más frecuentes.
¿SE PUEDE BAÑAR AL BEBÉ? claro que si, el orden va desde la cabeza a los pies, con un jabón neutro, todos los días. Tiene que ser un baño rápido para que el peque no se enfríe, y vigilando la temperatura del agua.
¿SE LE PUEDE SACAR DE CASA? Si, en verano en horas de no mucho calor, y en invierno al revés, cuando hace más calorcito. No pasa nada por sacarle desde el primer día siempre que haga un día agradable, claro.
¿SE LE PUEDEN CORTAR LA UÑAS? Hasta que hayan pasado unos 10-15 días no, ya que están todavia muy blanditas. Se cortarán en línea recta. Hasta entonces, si tiene las uñas muy largas protegerle con unas manoplas o unos calcetines en las manos, por que tienden a arañarse la cara.
EL OMBLIGO sólamente hay que limpiarlo con agua y jabón tres veces al dia, procurando que esté siempre seco dejándolo al aire. No hace falta envolverlo con una gasa ni utilizar alcohol. Vigilar siempre su aspecto y el olor.
LAS TOMAS tienen que ser cada tres horas aproxidamente, un poco a demanda, en un rango de 2 a 4 horas. Por la noche también hay q seguir el ritmo. Si el niño está dormido tenemos que despertarle, aunque nos de un poco de pena. Si toma biberón recordar que se echa primero el agua y luego los polvos, para hacer la concentración exacta
PARA DORMIR, hay que acostarle boca arriba y sin almohada. Puede estar también de lado y se recomienda que haya algún papá vigilándolo.
NO SE RECOMEINDA EL USO DE CHUPETE en las primeras semanas de vida, ya que modifica las musculatura de la boca, y puede hacer que el niño rechace el pecho, porque se le hace más fácil succionar de la tetina del biberón.
Recordar que hay que llevarle al pediatra antes de los primeros 7 días de vida, para que le hagan las segundas pruebas metabólicas y la primera revisión en su centro de salud.