jueves, 8 de noviembre de 2007

¿CÓMO PUEDO SABER SI ESTOY EMBARAZADA?

Cuando una nueva vida comienza a gestarse, la mamá puede percibir primero una serie de signos y síntomas sugestivos que constituyen el diagnóstico presuntivo de embarazo. La magnitud de estos signos y síntomas de embarazo puede variar en cada mujer. Por ejemplo, el atraso menstrual es un signo importante en pacientes cuyo ciclo menstrual es regular, pero puede no serlo en una mujer que experimenta habitualmente retrasos. Asi mismo, los síntomas característicos del embarazo suelen ser más notorios en el primer embarazo de la mujer que en los posteriores. Por lo tanto, ante la duda, será necesario realizar pruebas diagnósticas de embarazo que establecerán un diagnóstico preciso. En esta página pasaremos revista a todos los signos y síntomas de embarazo que puedes experimentar.
AUMENTO DE TAMAÑO MAMARIO
Las mamas se congestionan, se sensibilizan y aumentan de tamaño debido a las hormonas del embarazo. Para muchas mujeres esto ocurre habitualmente previo a la menstruación pero para otras es sugestivo de que algo distinto está ocurriendo.
CANSANCIO Y SUEÑO
Está estrechamente vinculado con la presencia de hormonas del embarazo como la progesterona y la gonadotrofina coriónica. Además tu cuerpo está "fabricando una nueva vida" y por esta razón el gasto energético es mucho mayor.
PEQUEÑO SANGRADO VAGINAL
El sangrado de color rosado o amarronado sin dolor (spotting) puede corresponder a la implantación del huevo en el útero 6 días después de haber sido fertilizado. Si el sangrado aparece conjuntamente con dolores o en mayor cantidad consulta a tu médico.
NÁUSEAS Y VÓMITOS
Este síntoma típico del embarazo y que se suele ver en algunas películas, también está ligado estrechamente al incremento de las hormonas progesterona y gonadotrofina coriónica. Generalmente aparece por la mañana y puede continuar durante todo el día.
MAYOR PERCEPCIÓN DE OLORES
El aumento de las hormonas del embarazo también te puede dar una mayor percepción olfativa. Tal vez prestes más atención a los olores que antes pasaban desapercibidos.
APETENCIA O REPULSIÓN DE CIERTOS ALIMENTOS
Aparece como consecuencia de cambios sensoriales y por la producción de la hormona gonadotrofina coriónica. Es la explicación científica de los conocidos "antojos". Puede que tengas ganas de comer ciertos alimentos, como también rechazo por otros.
DISMINUCIÓN DE LA TENSIÓN ARTERIAL
La relajación de la pared de los vasos sanguíneos, por la presencia de las hormonas propias del embarazo, determina su dilatación y en consecuencia el descenso de la presión.
MAREOS Y DESMAYOS
Pueden aparecer mareos y/o desmayos como consecuencia de la disminución de la tensión arterial por las hormonas del embarzo.
AUMENTO DE LA FRECUENCIA MICCIONAL
Por el incremento de los líquidos corporales, como la sangre y otros fluídos, que se hacen presentes durante el embarazo es mayor el filtrado del riñón y en consecuencia la frecuencia miccional. Además, a medida que el embarzo progresa, el tamaño del útero aumenta y la vejiga que está en contacto íntimo con él, se congestiona determinando una necesidad de orinar frecuentemente.
ATRASO MENSTRUAL
Es el signo más típico en mujeres con ciclos menstruales regulares. Los tests de embarazo pueden hacerse inmediatamente antes del primer día de atraso.
AUMENTO DE LA TEMPERATURA CORPORAL
La progesterona, hormona que es segregada en grandes cantidades por el cuerpo lúteo del ovario, determina un aumento de un grado en la temperatura habitual del cuerpo. Si llevas el registro de tu temperatura basal podrás notar que la temperatura permanece igual al día que subió como consecuencia de la ovulación.
AUMENTO DE TAMAÑO DEL ABDOMEN
En un embarazo menor de 12 semanas, no es debido a la presencia del útero, sino a una distensión intestinal por aire retenido.
DOLORES PELVIANOS
Se deben a la congestión y crecimiento del útero. La sensación es similar a la proximidad de la menstruación o a los dolores que se experimentan durante la misma.
CONSTIPACIÓN Y FLATULENCIA
La progesterona, hormona que es segregada en grandes cantidades por el cuerpo lúteo del ovario, determina un enlentecimiento del tránsito intestinal y como consecuencia también produce flatulencia.